Y si bien su agua no pudo ser aprovechable directamente para los hombres y los campos, suplió con ventaja otros cursos para la instalación de innumerables molinos, que han persistido casi hasta la llegada de la electricidad.
El color del agua del Tinto dio vida a Niebla. Y continua vitalizándola. Hoy en día, las investigaciones en el campo de la Física y la Astrobiología devuelven protagonismo al Tinto y a Niebla. El Instituto de Astrobiología de la NASA y el Laboratorio de Astrofísica Espacial y Física Fundamental del INTA-CSIC, bajo la dirección del Dr. Juan Pérez Mercader, ensayan en las aguas y ruberas del río la posibilidad de pervivencia de organismos vivos de origen ancestral. Son los extremófilos, elementales y primarias formas de vida que subsisten en condiciones medioambientales extremadamente adversas para cualquier otro tipo de vida.
Con ser transcendental la investigación por sí misma, aúna el interés de presentar características similares a las encontradas en los Polos terrestres y en el planeta rojo, como nuestro río, Marte. "Nosotros -comenta Pérez Mercader- comenzamos una línea de investigación para contribuir al programa de exploración de Marte de la NASA, que empezará dentro de cuatro o cinco años... lo primero que haremos será construir un androide conducido por técnicas de realidad virtual. Los primeros datos que obtengamos los tendremos en cuatro o cinco años. Pero piense que estamos hablando de un programa cuyos resultados están a veinte o veinticinco años vista". Parte de estos trabajos se realizan en el río Tinto.Niebla es conocida por "La Roja". Se trata de una ciudad antigua en la que hay restos arqueológicos, y se sitúa sobre un río conocido por Río Tinto, cuyo nacimiento está en la Sierra de Aracena. En ella hay tres fuentes: la primera es la fuente del Tinto, que le proporciona el agua, la segunda es una fuente que mana alumbre; y la tercera que mana agua ferruginosa. |